jueves, 27 de diciembre de 2012

Si sueñas, la encontrarás


Te Escribiré

soñé y, al verte en bruma de tonos claros, en pequeña silueta blanca te reconocí; luz confundida entre el cielo tranquilo y las hojas secas, sobre las que vas saltando como un resplandor que va acariciando cada una de ellas.

 

El viento suave mueve las olas de tu resplandor. La alegría de verte, hace que te persiga, cuanto más me acerco, siento los almizcles de tus cabellos.

 

Del movimiento de tus manos parecen brotar acariciantes fragancias en las que me sumerjo cada vez más hasta encontrar tu rostro que me llama; pero qué sensación de placidez envuelve todo mi ser.

 Es de mañana y escribes. Tus cabellos arrullan tu rostro.

 

- Hace mucho que no te escribo. Ahora que me encontraste escribiré y te contaré del largo tiempo de estar sin ti.

 

- No, seré yo el que te confiese del aterrador tormento de no verte en todos estos años. Hice muchas cosas, caminé por todas partes. Te imaginé viva en mis noches de eterna desventura, caminé por nuestras calles. Te recordé en pleno sol; escuché tu voz; en mi languidez de intentar tocarte, me estrujaba hasta despertar rasgando el suelo de aquella calle cómplice que una vez nos vio pasar. Entonces, cansado me interné demente hasta encontrar aquella bruma de tonos claros. Te encontré, te encontré mejor felicidad no habrá. No te vayas…No importa, esta noche volveré a tu eterno aposento para saber lo que escribiste.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

TE RECUERDO


Milonga triste
Milonga 1936
Música: Sebastián Piana
Letra: Homero Manzi


Llegabas por el sendero
delantal y trenzas sueltas.
Brillaban tus ojos negros
claridad de luna llena.
Mis labios te hicieron daño
al besar tu boca fresca.
Castigo me dio tu mano
pero más golpeó tu ausencia. ¡Ay!...

 Volví por caminos blancos,
volví sin poder llegar.
Grité con mi grito largo,
canté sin saber cantar.
Cerraste los ojos negros.
Se volvió tu cara blanca.
Y llevamos tu silencio
al sonar de las campanas.
La luna cayó en el agua.
El dolor golpeó mi pecho.
Con cuerdas de cien guitarras
me trencé remordimientos. ¡Ay!...
 
Volví por caminos viejos,
volví sin poder llegar.
Grité con tu nombre muerto
recé sin saber rezar.

 Tristeza de haber querido
tu rubor en un sendero.
Tristeza de los caminos
que después ya no te vieron.
Silencio del camposanto.
Soledad de las estrellas.
Recuerdos que duelen tanto.
Delantal y trenzas negras. ¡Ay!...

 Volví por caminos muertos
volví sin poder llegar.
Grité con tu nombre bueno,
lloré sin saber llorar

viernes, 21 de diciembre de 2012

a los amigos y a los que así me consideran



AMIGOS
En alguna parte, alguien escribió lo siguiente:
Hace muchísimos años, un joven recién casado estaba sentado en un sofá en un día caluroso y húmedo, bebiendo jugo helado durante una visita a su padre.
Mientras conversaba sobre la vida, el matrimonio, las responsabilidades y las obligaciones de las personas adultas; el padre revolvía pensativamente los cubos de hielo de su vaso y lanzó una mirada clara y sobria hacia su hijo.
 "Nunca olvides a tus amigos", ¡aconsejó!, "Serán más importantes en la medida en que envejezcas".
"Independientemente de cuanto ames a tu familia y los hijos que por ventura vayas a tener, tu siempre necesitarás de amigos.
Recuerda ocasionalmente salir con ellos, realiza actividades con ellos, telefonéalos..."
"¡Que extraño consejo!" pensó el joven. "Acabo de ingresar al mundo de los casados, soy adulto y con seguridad mi esposa y la familia que iniciaremos ¡serán todo lo que necesito para dar sentido a mi vida!"
Con todo, él obedeció a su papá; mantuvo contacto con sus amigos y anualmente aumentaba el número de ellos. Con el pasar de los años, él fue comprendiendo que su padre sabía de lo que hablaba.
En la medida en que el tiempo y la naturaleza realizan sus designios y misterios en un hombre, los amigos resultaron baluartes de su vida.
Pasados los 50 años de vida, he aquí lo que aprendió:
El tiempo pasa.
La vida continúa.
La distancia separa.
Los niños crecen.
Los hijos dejan de ser niños y se independizan.
Los empleos van y vienen.
El amor se debilita.
Las personas no hacen lo que deberían hacer.
El corazón se rompe.
Los padres mueren.
Los colegas olvidan los favores.
Las carreras terminan.
Mas, los verdaderos amigos siempre están ahí, no importa a cuánto tiempo o a cuantos kilómetros se encuentren.
Un amigo nunca está más distante que el alcance de una necesidad, haciendo barra por ti, interviniendo a tu favor, esperándote de brazos abiertos o bendiciendo tu vida.
Cuando iniciamos esta aventura llamada VIDA, no sabíamos de las increíbles alegrías o tristezas que estaban delante. No sabíamos de cuanto necesitaríamos unos de otros.

martes, 18 de diciembre de 2012


Te Amaré

Cueca BOLIVIANA:
De Claudio Peñaranda, y José Lavadenz:

Te amaré hasta en el cielo,

olvidarte ni aún allí.

Mi alma no alzará su vuelo,

dejando la tuya aquí.

***

Al rigor de tus desdenes,

justo es que mi amor sucumba.

Amor que teme a la muerte,

el mismo cava su tumba.

sábado, 1 de diciembre de 2012

RECORDANDO


A bordo de mis zapatos

Letra: Eugenio Majul

Caminé todas las calles

de Buenos Aires, y es cierto,

a bordo de mis zapatos

que siempre llegan a viejo..

Nací en Palermo hace mucho,

amé y a veces me amaron,

a bordo de mis zapatos

voy o no voy pero avanzo..

Dos desencuentros o más

no del todo me curtieron,

por eso lloran a veces

mis lágrimas del silencio..

Aunque una luz al instante

cambia el paisaje de veras,

a bordo de mis zapatos

sigo gastando las suelas..

Ya encanecidas mis sienes

pero el verano en mis sueños,

a bordo de mis zapatos

cruzo la vida y la quiero.

 

A la puerta del viejo colegio

Letra: Alejandro Szwarcman

.A la puerta del viejo colegio

regresé para ver si aún estabas

cuando el último timbre sonaba

y asomabas con tu delantal....

 

Entre el blanco alboroto de voces

otra vez tu mirada reía

y un cuaderno a tu pecho ceñías

cuando yo te quería besar....

 

Eras sólo un espejismo, sombra de ilusión,

el hechizo mismo de mi propia ensoñación.

Supe que en la realidad florece la tristeza,

y uno se da cuenta que el pasado

no regresa...

¿Dónde está el cuaderno, el beso, aquella timidez...?

¡Dónde nuestra juventud que se esfumó después...!

¡Qué confusa visión!

Inútil creer

que se puede volver al ayer..

 

Pero empieza la lluvia a mojarme

y presiento que ya se hizo tarde;

que las caras que ahora me miran

se preguntan acaso quién soy....

 

De la puerta del viejo colegio

ya me alejo tal vez para siempre.

En el viento se agita el presente

y en la calle vacía un dolor…

 

A la sombra del recuerdo

Letra: Francisco García Jiménez

Música: Agustín Bardi

.En las nieblas de mi vida

se filtran pálidas luces:

son nostalgias de un amor,

de una amistad,

de una emoción...

Son las horas generosas

que en un mundo sin fortuna

nos hicieron menos triste,

menos mala y menos dura

la carga del dolor....

A la sombra del recuerdo

llega un poco de los soles

que alumbraron otro tiempo

mis mañanas de ilusiones.

Y esos soles que recibo

con la ansiedad de un enfermo,

son consuelo alegre y tibio

de éste herido corazón....

Yo no lloro desengaños,

ni hay un rencor que me crispe;

lo pasado es todo igual:

sentimental

evocación...

Las espinas y los besos,

lo ganado y lo perdido,

todo evoco sonriendo

para no morir sufriendo

tirado en mi rincón...

jueves, 22 de noviembre de 2012

DE UN MILLON DE AMORES UNO ES DE VERDAD

La cumparsita (Si supieras)
Tango 1924
Música: Gerardo Matos Rodríguez
Letra: Pascual Contursi / Enrique Maroni
Si supieras,
que aún dentro de mi alma,
conservo aquel cariño
que tuve para ti...
Quién sabe si supieras
que nunca te he olvidado,
volviendo a tu pasado
te acordarás de mí...

Los amigos ya no vienen
ni siquiera a visitarme,
nadie quiere consolarme
en mi aflicción...
Desde el día que te fuiste
siento angustias en mi pecho,
decí, percanta, ¿qué has hecho
de mi pobre corazón?

Sin embargo,
yo siempre te recuerdo
con el cariño santo
que tuve para ti.
Y estás en todas partes,
pedazo de mi vida,
y aquellos ojos que fueron mi alegría
los busco por todas partes
y no los puedo hallar.

Al cotorro abandonado
ya ni el sol de la mañana
asoma por la ventana
como cuando estabas vos,
y aquel perrito compañero,
que por tu ausencia no comía,
al verme solo el otro día
también me dejó...

martes, 23 de octubre de 2012


Interrogante

Nada de hoy permanecerá para siempre.

La cuestión es si lo de hoy es para el futuro o para el pasado.
jdecr